EL COLEGIO CLASS INVITA A LA REFLEXIÓN: ABRAZANDO KENNEDY, NUESTRAS ESCUELAS, NUESTRO REFUGIO
EL COLEGIO CLASS IED INVITA A LA REFLEXIÓN:
La escuela como lugar donde se reflexiona y se hace vida el proceso enseñanza –
aprendizaje, como constructo colectivo de interacción social donde se aprende a ser,
se aprende a convivir, se aprende a conocer y se aprende a hacer.
Aprender a ser como un proceso continuo de autoconocimiento y desarrollo personal,
que implica cultivar una actitud positiva, establecer relaciones significativas, cuidar la
salud física y mental, y encontrar un propósito en la vida, propósito que lo lleve a seguir
aprendiendo a lo largo de la vida para ser una gran persona, un gran ciudadano o
ciudadana, un valioso ser humano que reconoce su valía personal …su dignidad…y
como tal la asume con responsabilidad, la respeta y la cultiva. Y así como se reconoce,
valora y respeta a sí mismo es capaz de valorar, reconocer y tratar con dignidad a su
congénere.

Aprender a convivir como oportunidad de desarrollar las habilidades necesarias para
interactuar positivamente con otros en diversos contextos sociales, incluyendo el hogar,
la escuela y la comunidad. Implica comprender y respetar las diferencias individuales,
resolver conflictos de manera constructiva, y promover la cooperación y la empatía.
Aprender a conocer como medio desarrollo de la capacidad para comprender el mundo
y adquirir conocimientos de manera activa y significativa, no solo a través de la
memorización de datos. Implica desarrollar la curiosidad, el pensamiento crítico y la
capacidad de construir saberes propios, fomentando el aprendizaje a lo largo de la vida.
Aprender a hacer como adquisición de habilidades prácticas y conocimientos técnicos
necesarios para realizar una tarea o actividad específica. Es un enfoque educativo que
enfatiza la experiencia directa y la aplicación del conocimiento teórico a través de la
acción. Aprende a hacer siendo coherente con el ser, con lo aprendido y en la interacción
diaria, fuere cual fuere el contexto.
Estos postulados se han predicado como pilares de la educación para el siglo XXI desde
1996 (UNESCO, Informe Delors), y… ¿Qué sucede que no ha sido posible interiorizarlo
y hacerlos vida en todos los escenarios de la interacción diaria? ¿Qué ha pasado con la
institución, base social, la familia como primera escuela donde se gesta, se recibe y se
prepara al ser para ir a la escuela? ¿Qué pasa con la institucionalidad escolar que en
otrora tiempos era el centro y orgullo de las comunidades, ahora constituyen el vecino
incómodo, el lugar de agresión, mancillando su esencia de lo que alguna vez se llamó
el “templo del saber”? Cuestionamientos demandan reflexiones…demandan acciones y
condiciones.
La familia debe asumir su rol como primeros educadores de sus hijos, de sus hijas, es
allí donde con el ejemplo se vive y apropia el respeto, la responsabilidad, la solidaridad,
la honradez y todos aquellos principios y valores que añoramos porque dizque se han
perdido… y no se ha perdido, están ahí y todos los conocemos…lo que pasa es que no
los hacemos vida y nuestras acciones no se enmarcan en ellos…lo que no se hace en
casa difícilmente se logra en el colegio.” La familia tiene la obligación y el respeto
recíproco entre sus integrantes de promover la igualdad de derechos, el afecto, la
solidaridad (Ley 1098 de 2006)”
El colegio tiene como obligación ética fundamental de garantizar a los niños, niñas y
adolescentes el pleno respeto a su dignidad, vida, integridad física y moral dentro de la
convivencia escolar (Ley de infancia y adolescencia).
Es preocupante, que en el momento actual se pierda el respeto a la institucionalidad y
que cada institución no cumpla con su propósito, si una de ellas falla afecta a la otra por
eso es importante retomar el carácter formativo y responsable de la familia y el carácter
complementario de la escuela (colegio) para que tanto la familia como la escuela sean
espacios seguros para los niños, niñas y adolescentes, para que en una acción
colaborativa y corresponsable se unan esfuerzos en pro de ese territorio de paz, de ese
entorno seguro, de ese medio saludables donde todos los actores sean partícipes y
garantes de derechos.
En la relación familia- escuela se fundamenta el crecimiento formativo de los educandos,
por ende, no deben verse como enemigos, sino aliados y no permitir que la violencia y
la barbarie se tome la institucionalidad porque ya la historia ha demostrado que la
violencia no es mecanismo ni camino para solucionar problemáticas, para ello existe el
debido proceso consagrado constitucionalmente y explícito en el manual de convivencia
institucional que cada uno(a) acepto al querer ser parte de la comunidad deductiva.
Después de estas sencillas reflexiones les exhorto a que tanto la familia y la escuela
sean valorados, cuidados y convertidos en espacios seguros y medio de formación, para
que como verdadera comunidad se logren el cumplimiento de los objetivos propuestas
en el proyecto educativo, logrando que cada estudiante, cada docente, cada padre de
familia, cada servidor sea respetuoso y responsable, respetado y reconocido en su
dignidad, logrando establecer una comunicación empática y asertiva.
Con disposición a la escucha, a las sugerencias y a recibir el apoyo que puedan brindar.
Rectoría
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