Orientaciones Pedagógicas del Plan de Fortalecimiento de la Lectoescritura / grados 2° y 3°
Enseñar a leer y escribir es, ante todo, un acto profundamente humano. Es abrir la puerta a la comunicación y a la posibilidad de nombrar lo que sentimos, com-prender lo que otros piensan y participar en conversaciones que construyen comunidad. Cada palabra que un niño reconoce, cada frase que logra escribir es una oportunidad para conectarse con el mundo y para hacerse escuchar. Detrás de esos avances hay un maestro que acompaña, modela, celebra y vuel-ve a intentar. La lectoescritura no ocurre por azar: se teje en la relación cotidiana entre docente y estudiante, en el gesto de leer juntos, en la paciencia de explicar de nuevo, en la alegría compartida cuando un texto finalmente cobra sentido.
El Plan de Fortalecimiento de la Lectoescritura (PFLE) fue creado para apoyar ese acto de acompañamiento. No propone un camino único ni pretende reem-plazar la experiencia pedagógica de quienes están en el aula. Más bien, ofrece un marco claro y flexible para que los docentes encuentren coherencia en me-dio de la diversidad y cuenten con herramientas que hagan más visible, com-prensible y alcanzable el proceso lector y escritor de cada niño y niña.