La Educación Inclusiva para la población con discapacidad
Plan Individual de Ajustes Razonables - PIAR l Marco Normativo y de Política
La educación inclusiva para las personas con discapacidad es el compromiso del sistema educativo con la garantía plena del derecho a la educación, reconociendo a cada estudiante como sujeto de derecho, protagonista de su proceso educativo y miembro activo de la comunidad escolar. Este enfoque implica la transformación progresiva del sistema educativo para garantizar el acceso, la permanencia, la participación y el progreso de los estudiantes con discapacidad a lo largo de sus trayectorias educativas, en condiciones de dignidad, equidad y reconocimiento de su diversidad.
En este marco, la Secretaría de Educación del Distrito, a través de la Dirección de Inclusión e Integración de Poblaciones, lidera la implementación de políticas, estrategias y acciones pedagógicas que garantizan que los estudiantes con discapacidad hagan parte de las instituciones educativas, participen activamente en el aula común y desarrollen plenamente sus capacidades. La educación inclusiva se entiende como un proceso que transforma la escuela para eliminar barreras, reconocer la diversidad y garantizar que todos los estudiantes aprendan, participen y progresen en igualdad de condiciones, sin discriminación alguna.
Los estudiantes con discapacidad constituyen el centro de la acción educativa. Sus capacidades, intereses, experiencias y formas de aprender orientan el diseño de las respuestas pedagógicas que el sistema educativo debe implementar para garantizar su aprendizaje y participación. Esto implica reconocer que el aprendizaje no depende exclusivamente de las características individuales del estudiante, sino de la interacción entre el estudiante y el entorno educativo, y que es responsabilidad del sistema educativo eliminar las barreras pedagógicas, comunicativas, actitudinales, organizativas y físicas que limitan su participación.
La educación inclusiva implica fortalecer el aula como el principal escenario pedagógico donde se materializa el derecho a la educación, garantizando que los estudiantes con discapacidad participen en las experiencias educativas, compartan procesos de aprendizaje con sus pares y construyan trayectorias educativas completas y significativas. Esto requiere transformar las prácticas pedagógicas, flexibilizar el currículo, implementar ajustes razonables, fortalecer los procesos de valoración pedagógica y garantizar apoyos pedagógicos, comunicativos y tecnológicos que respondan a las características y necesidades de cada estudiante.
En este proceso, los Planes Individuales de Ajustes Razonables (PIAR) constituyen una herramienta pedagógica fundamental que permite identificar las barreras que enfrentan los estudiantes con discapacidad y definir las acciones necesarias para garantizar su acceso, participación y aprendizaje. Estos planes orientan el trabajo de los docentes, fortalecen la capacidad institucional y permiten asegurar que cada estudiante cuente con las condiciones necesarias para avanzar en su proceso educativo.
Así mismo, la educación inclusiva reconoce que los estudiantes con discapacidad tienen derecho a desarrollar trayectorias educativas completas, desde la educación inicial hasta la educación media y más allá, construyendo su proyecto de vida, fortaleciendo su autonomía y participando plenamente en la sociedad. Esto implica garantizar entornos educativos accesibles, prácticas pedagógicas flexibles y comunidades educativas que reconozcan el valor de la diversidad como una riqueza que fortalece el aprendizaje colectivo.
La educación inclusiva no es un modelo paralelo ni un servicio especializado separado del sistema educativo; es la transformación del sistema educativo para garantizar que todos los estudiantes, incluidos aquellos con discapacidad, hagan parte del aula común y participen en igualdad de condiciones. Es una apuesta institucional que reconoce que la diversidad es una condición inherente a la educación y que el sistema educativo debe responder a esta diversidad mediante la implementación de prácticas pedagógicas que garanticen el derecho a la educación para todas las personas.
Desde esta perspectiva, la Secretaría de Educación del Distrito reafirma su compromiso con la construcción de un sistema educativo que garantice el derecho a la educación de las personas con discapacidad, mediante el fortalecimiento de las capacidades institucionales, la implementación de ajustes razonables, el acompañamiento pedagógico a las instituciones educativas y la consolidación de entornos educativos inclusivos que reconozcan a cada estudiante como sujeto de derecho, capaz de aprender, participar y transformar su entorno.
Ruta para la atención educativa a la población con discapacidad matriculada en el sistema educativo de Bogotá

La Secretaría de Educación del Distrito orienta y acompaña este proceso en los colegios oficiales, en coherencia con los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional, promoviendo prácticas pedagógicas que reconozcan la diversidad, fortalezcan la equidad y aseguren el derecho a la educación de todas y todos los estudiantes.
Los principios de la educación inclusiva orientan la atención educativa a la para todas las personas, en particular para la población con discapacidad y se expresan en una educación de calidad, que promueve aprendizajes significativos y el desarrollo integral de los estudiantes; en el reconocimiento de la diversidad como una condición propia de las comunidades educativas; y en la pertinencia de las respuestas pedagógicas, que deben ajustarse a las características, contextos y necesidades de cada estudiante.
Asimismo, la educación inclusiva garantiza la participación de los estudiantes con discapacidad y sus familias en la vida escolar, promueve la equidad mediante la eliminación de barreras y la provisión de apoyos y ajustes razonables, y reconoce la interculturalidad como un principio que valora las distintas identidades culturales, sociales y territoriales presentes en la escuela, fortaleciendo el respeto, la convivencia y la construcción de una educación para todas y todos.
Diversos organismos internacionales han orientado al país en la implementación de la educación inclusiva, es por ello por lo que Colombia acoge los lineamientos establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” (ONU, 2015), propósito que se materializa en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4). Este objetivo reconoce que la educación de calidad es un pilar fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas y promover el desarrollo sostenible, al priorizar el acceso universal y equitativo, el fortalecimiento de sistemas educativos inclusivos y accesibles, el uso estratégico de la tecnología y la reducción de la brecha digital.
Desde esta perspectiva, la educación inclusiva se orienta a identificar y eliminar las barreras que limitan el acceso, la participación y el aprendizaje, garantizando que todas las personas puedan ejercer plenamente su derecho a la educación a lo largo de la vida. En concordancia, el Foro internacional desarrollado en Cali (2019) señala que todos los niños, niñas y jóvenes deben aprender juntos, siempre que sea posible, independientemente de sus dificultades o diferencias, y que las escuelas y entornos de aprendizaje deben reconocer y responder de manera pertinente a la diversidad.
A partir de estas orientaciones internacionales, en Colombia el Decreto 1421 de 2017 define la educación inclusiva como un proceso permanente que reconoce, valora y responde de manera pertinente a la diversidad de características, intereses, posibilidades y expectativas de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos. Esto se logra mediante la transformación de prácticas, políticas y culturas institucionales que eliminan las barreras existentes en el entorno educativo.
De acuerdo con esto, los principios de la educación inclusiva se fundamentan en la calidad, la diversidad, la pertinencia, la participación, la equidad y la interculturalidad, los cuales orientan la transformación de los sistemas educativos para responder a las realidades y contextos de cada institución. En coherencia con estos principios, la Secretaría de Educación del Distrito avanza hacia una educación inclusiva y de calidad con un enfoque interseccional.
La Secretaría de Educación del Distrito garantiza el derecho a la educación a más de 23 mil estudiantes con discapacidad, a través de una atención educativa de calidad y pertinente, respondiendo a una normatividad y políticas tanto internacionales como nacionales, en oferta de aulas comunes.
La Secretaría de Educación del Distrito, sustenta sus acciones entendiendo la discapacidad desde un enfoque de derechos humanos, particularmente desde lo estipulado en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), que reconoce que la discapacidad es un concepto que evoluciona y resulta de la interacción entre las personas con unas deficiencias y las barreras del entorno que restringen su participación plena y efectiva en igualdad y equidad de condiciones con las demás; de allí deriva el modelo social de la discapacidad, que orienta a las instituciones a remover obstáculos del contexto en vez de exigir la adaptación de la persona, consolidando prácticas educativas accesibles y respetuosas de la diversidad.
En este contexto, se cuenta con la provisión de un sistema de apoyos de más de 1.500 apoyos que favorece el acceso, permanencia, aprendizajes y participación en el entorno educativo, constituido por 1.123 docentes de apoyo pedagógico, 245 auxiliares de enfermería, 232 mediadores pedagógicos, 75 intérpretes de Lengua de Señas, 12 modelos lingüísticos y dos guías intérpretes.
Es de destacar que la comunidad educativa en pleno, con la participación de este conjunto de apoyos, aportan de manera significativa al fortalecimiento de educación inclusiva y acompañar la atención educativa de estudiantes con discapacidad con sus pares en aulas comunes, con procesos como:
1. Realizar una valoración pedagógica que permita reconocer a cada estudiante de manera integral, identificando sus trayectorias, potencialidades, necesidades de ajustes y apoyos, y proyección de tránsito.
2. Elaborar, mantener actualizado e implementar el Plan Individual de Ajustes Razonables (PIAR), de acuerdo con los resultados de la valoración, esta permite identificar, planear y aplicar los apoyos y ajustes necesarios para responder a las características particulares de cada estudiante y garantizar su adecuado proceso de aprendizaje y participación.
3. Cuando así se requiere, brindar los apoyos técnicos, tecnológicos, y comunicativos, además de los humanos, para favorecer la participación de las y los estudiantes con discapacidad.
4. Avanzar en una apuesta de atender oportunamente a las y los estudiantes en la oferta que se ajuste a sus necesidades, en el marco de las cuatro ofertas educativas definidas en el Decreto 1421 de 2017:
- Oferta general, en aulas comunes.
- Oferta bilingüe-bicultural para población sorda.
- Oferta hospitalaria o domiciliaria.
- Oferta para jóvenes y adultos.
Acuerdo 936 de 2024 del Concejo de Bogotá, D.C., establece criterios para la defensoría de las y los estudiantes con discapacidad en el distrito. Este acuerdo incluye la designación de una persona que ejerza la defensoría de los estudiantes con discapacidad y define principios como la autonomía, neutralidad, respeto a la privacidad, accesibilidad, responsabilidad y progresividad. Además, se definen ajustes razonables y se promueve el uso del currículo flexible y el currículo específico para trastornos del aprendizaje.
El Acuerdo 774 de 2020 también aborda la defensoría de los estudiantes con discapacidad, reconociendo y valorando la diversidad de características, intereses, posibilidades y expectativas de los estudiantes. Este acuerdo busca promover su desarrollo, aprendizaje y participación en un ambiente de aprendizaje común, sin discriminación o exclusión alguna.
El Marco normativo del Sistema Distrital de Discapacidad incluye la Convención Interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad y otros convenios y declaraciones internacionales. Estos documentos son fundamentales para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad en Bogotá.
El Lineamiento para la atención educativa a la población con discapacidad matriculada en el sistema educativo de Bogotá proporciona directrices sobre acciones pedagógicas de soporte al currículo y categorías de discapacidad. Este lineamiento es parte de un esfuerzo más amplio para garantizar el derecho a la educación y la inclusión en el sistema educativo de Bogotá.
1. Garantizar la restitución de los derechos de los estudiantes con discapacidad.
2. Identificar las principales barreras de acceso a derechos que enfrentan los y las estudiantes con discapacidad y adelantar gestiones para su progresiva eliminación.
3. Conocer, investigar y resolver situaciones de hostigamiento, discriminación y violencia contra estudiantes con discapacidad.
4. Implementar acciones pedagógicas y comunicacionales orientadas a avanzar en los procesos de reconocimiento, valoración, inclusión y cuidado de estudiantes con discapacidad, así como sensibilizar a la comunidad educativa en general respecto a la condición y a la situación de Discapacidad; así como a la no discriminación de las personas con o en situación de discapacidad.
5. Articular con la Escuela de Padres, Madres y Personas Cuidadoras, lo relacionado con los contenidos relevantes para el logro de un entorno educativo inclusivo y respetuoso de estudiantes con discapacidad.